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‘’La última vez que vi a Miguel Desvern fue también la última vez que lo vio su mujer, lo cual fue extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida… ‘’(Los enamoramientos)

Con estas palabras leídas por la actriz Isabella Ragonese se inauguró el encuentro con Javier Marías y la escritora italiana Michela Murgia en Turín el 3 de diciembre. El evento se celebró en un espléndido Palacio Graneri della Roccia del siglo XVII, sede de los círculos literarios y artísticos. El encuentro fue organizado por la editorial Einaudi y el Circolo dei Lettori.
Ya una hora antes del encuentro la sala estaba llena de gente, había cerca de 200 personas, entre estudiantes, apasionados de la literatura española, jóvenes y mayores, hombres y mujeres. Todos esperaban impacientemente la llegada del escritor, escritor que no hace falta presentar porque su apellido se ha arraigado en la historia de la literatura contemporánea. Aunque sus libros no llenan las estanterías de nuestras casas o los escaparates de las librerías y no llegan al gran público, cualquier lector maduro y exigente lo conoce bien. Es un novelista que se distingue de los demás por su estilo rico de digresiones, paréntesis que cortan el hilo del discurso narrativo, frases repetitivas, vocabulario erudito y esas tramas que son la excusa para explorar los sentimientos, los verdaderos instintos y los comportamientos humanos que uno a menudo ignora poseer. Sus libros no son fáciles de leer y hay que tener mucha paciencia y confianza para dejarse llevar por su estilo y saborear cada palabra. Sin embargo, es un viaje literario muy constructivo y lleno de emociones.
Gli innamoramentiEl motivo principal del encuentro era la publicación de la versión italiana de ‘’Los enamoramientos’’ y de eso ha intentado de hablar Michela Murgia con Javier Marías. He dicho, ‘’ha intentado’’ porque no ha sido una tarea fácil. Marías habla tal como escribe, reflexiona sobre los hechos de su pasado, especula sobre los hechos futuros, cuenta anécdotas intrascendentes, se despista voluntariamente para finalmente ir al grano y responder a la pregunta. Su actitud me parecía elegante, algo distante, un poco melancólica pero al mismo tiempo con una pizca de ironía y de sentido del humor. Lo describiría como una persona humilde que no se jacta de su éxito literario. Todo lo contrario, hace homenaje a los grandes escritores: Shakespeare, Balzac, Dumas, Faulkner o Conrad. Se considera un gran deudor de Shakespeare ya que algunos de sus títulos o citas provienen de los libros del gran clásico inglés. Aun rodeado de esta excelente compañía de escritores que entran en sus libros con sus personajes o sus temas, Marías no deja de sorprendernos. En sus libros explora y desvela los rincones del lado oscuro de los hombres que los grandes maestros de la literatura han mencionado. Según Marías la compañía de estos escritores clásicos le estimula y le fertiliza.
Traductores, intérpretes de rostros, guionistas, músicos, hombres recién casados, separados, divorciados, hombres solos – eran hasta ahora los narradores y protagonistas de sus libros. Esta vez, sin embargo, en ‘’Los enamoramientos’’ la voz narrativa en primera persona la lleva una mujer. Es la primera vez que Marías entra en el alma de una mujer y adopta la voz femenina. Preguntado como se sentía en la piel de una mujer, ha respondido que, al inicio, un poco incómodo y tímido. Tenía dudas si una mujer podía decir esta broma, si podía reaccionar de aquella manera. Al final se dio cuenta de que no hay muchas diferencias entre los narradores masculinos y femeninos. Su narradora no subraya que es una mujer, no se justifica, es una persona que simplemente cuenta una historia… Cada mañana, antes de comenzar su jornada laboral, María va a un bar para desayunar y allí coincide casi todos los días con una pareja, un matrimonio que le parece un matrimonio armonioso, simpático y envidiablemente feliz. La armonía que irradia esta pareja le hace sentir bien, le da ganas de vivir. Nunca se acerca a ellos, nunca les dirige una palabra, se conforma solamente con su presencia. Pero una mañana, la pareja deja de acudir al bar… María descubre en el periódico que el hombre ha sido asesinado en circunstancias absurdas. Esta es toda la acción y se desvela en las primeras páginas del libro. A partir de lo cual somos testigos de las digresiones sobre la muerte, el azar, el amor, la memoria, el olvido, la traición y la falta del castigo. Algunos de estos temas fueron tratados durante la entrevista con Javier Marías.
El tema principal de la conversación es el amor, el amor no siempre visto como la fuerza positiva que hace a las personas más nobles o generosas. Todo lo contrario, a menudo los hace miserables y capaces de comportamientos que normalmente habrían condenado. Es la imagen del amor oscuro y pesimista que conduce a las personas a cometer crímenes y hechos brutales.
Marías habla de la falta del castigo y del olvido del pasado, de los hechos traumáticos, las guerras. Evoca la guerra de Cuba, la guerra napoleónica, la guerra civil que después de 70 años todavía está muy presente en la sociedad española. Según Marías hay que recordar la historia, los hechos pasados para que no se repitan en el futuro. No obstante, al mismo tiempo hay que olvidarlos, no evocarlos siempre, para poder vivir y seguir adelante.
Surge también el tema de los fantasmas, los fantasmas literarios, los narradores muertos o los personajes que mueren en las primeras páginas del libro pero que, al mismo tiempo están presentes en todo el libro. A Marías le parece un instrumento literario extraordinario. Resulta interesante contar una historia desde el punto de vista de una persona que ya no está en este mundo, que recuerda todo, recuerda su muerte, su pasado, una persona a la cual no puede suceder nada más en este mundo pero que tampoco es indiferente. Cita el personaje del Colonel Chabert de Balzac y habla de la fuerza terrible de los hechos.
Javier Marias en TorinoGracias a los fragmentos leídos por Isabella Ragonese podemos apreciar la ironía y el humor juguetón del escritor. Es evidente que se divierte cuando escribe las anécdotas del mundo editorial y literario. Incluso se ríe de si mismo ya que es uno de los pocos escritores que todavía usan la máquina de escribir en vez del ordenador.
Recomiendo a todos los que aún no han leído ningún libro de Javier Marías que lean ‘’Los enamoramientos’’. En mi opinión es un libro extraordinario, reflexivo, íntimo, una medio novela, medio ensayo sobre la sociología humana en la cual el lector no debería buscar las respuestas sino las preguntas.
¡Buena lectura!
Ilona