
¿QUIÉN ES LA PEOR?
Quién es la peor
me pregunto mirando mis manos manchadas
y mi tintero vacío
Quién me ha clasificado y me ha sepultado cuando aún respiro
All articles filed in Valeria Correa Fiz
El microrrelato de los viernes: Tres micros del cuerpo secreto

DESIERTO
Camino despacio por un desierto de piedra y arena. Las formaciones rocosas se retuercen subiendo hasta el cielo, construyen dibujos imposibles. Miro hacia arriba pero no alcanzo a ver el final.
Leer másClub de lectura en linea (37): Andrés Montero
Poemas escogidos: Claudio Rodriguez

DON DE LA EBRIEDAD
……………I
Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
El microrrelato de los viernes: Tres micros de Luna de perigeo

DUELO INFINITO
Sentados a una mesa, cuatro figuras envueltas en el humo de los cigarrillos juegan al póker. Modesto, acodado detrás de la barra, los observa. De vez en cuando agarra el vaso y se echa un trago de cazalla que cae en su estómago como un arponazo. Los cuatro hombres se cubren la cabeza con sombreros de fieltro.
Leer másPoemas escogidos: Constanza Carrazco

XIX
ya no te reconozco
ni en la cadencia, ni en el pálpito
hoy recuerdo sólo el roce de la muerte liviana
El microrrelato de los viernes: Tres micros de Manu Espada

MARCHA ATRÁS
Laura no está en la cama. Marino saca el brazo y pone la alarma del despertador a las siete de la mañana del día anterior. Se levanta y comienza a caminar de espaldas. Se viste y baja al garaje. Arranca el coche y conduce marcha atrás.
Leer másClub de lectura en linea (36): Edmundo Paz Soldán
Poemas escogidos: William Butler Yeats

WILLIAM BUTLER YEATS (Dublín, 13.06.1865- Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 28.01.1939), versión de Hernando Valencia Goelkel.
¿QUIÉN SOÑÓ QUE LA BELLEZA PASA COMO UN SUEÑO?
El microrrelato de los viernes: Dos cuentos breves de Gabriel García Márquez

DRAMA DEL DESENCANTADO
…el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida.
Leer más

