Etiquetas

, , , , , , ,

el-c3a1rbol-de-la-cucac3b1a

Lentamente, muy lentamente, el siglo xx se escabulló avergonzado, dejándose detrás más de ciento diez millones de víctimas. Él nos obsequió con Revoluciones de Octubre, Guerras Mundiales y de liberación, guerrillas, masacres, genocidios, apátridas e innumerables cementerios militares, todo ello acompañado de dictaduras de distintos colores. Habíamos soñado con un mundo mejor, donde hubieran triunfado los Derechos del Hombre pero como decía la copla: “ya todo aquello acabó, todo quedó en el olvido, y las promesas…” Hemos entrado en la época del ¡mea culpa, mea culpa!. Muchos son los que se golpean el pecho pidiendo perdón por los crímenes cometidos… ¡Rogando pero con el mazo dando!

Banderas, siglas, flechas, yugos, hoces y martillos acompañados de camisas variopintas y claveles, terminaron del trapero o en las inmundicias. Se alzan muros y se destruyen puentes, mientras siguen lloviendo bombas sobre las cabezas de la pobre gente. Se derrumban los ideales, nacen sectas, que son como los gusanos, que se pasean como por su casa en las heridas, y en los excrementos. Se multiplican los camaleónicos y triunfa el transformismo.

Aseguran que la Memoria es la madre de la Historia, pero la realidad demuestra, que la Historia no enseña nada.

Como por encanto los gobernantes y patrones del planeta Tierra han abierto los ojos, y se han dado cuenta de que nuestra Pachamama (como la llaman ahora), está enferma, que millones de personas mueren de hambre, mientras otros millones sufren debido a la obesidad. (Muchos monarcas y políticos tragones estiraron la pata debido a la gota).

Se suele decir a alguien como un insulto: ¡Muerto de hambre! Hay quien paga 1.000 euros por una cena, y quien por robar una lata (no de caviar, si no de atún) termina en la cárcel.

Ahora bien, muchos lectores habrán leído lo que desde hace tiempo el Bicho raro escribe sobre el asunto del hambre, y se habrán dicho: -Ese tío nos está siempre dando la lata con el mismo argumento… ¡Al qué le pique que se rasque!  Sepan, que muchos de los artículos que he  reciclado y adaptado a la situación actual, que tratan de la guza los escribí para la revista iberoamericana La patria grande años atrás. Además hablo y escribo sobre acontecimientos y sufrimientos que he vivido y padecido. Cuando afirmo que la Historia se repite, es porque me parece estar viviendo en los años 1948-49, cuando creí haber conquistado la libertad al huir del “paraíso franquista”, pero me equivoqué, pues mis derechos de refugiado, que me concedieron como una mísera limosna, consistieron en darme un empleo como metalúrgico en una pequeña Krupp francesa, donde se fabricaba el acero para construir armas, cañones, sumergibles y otras herramientas de muerte. Vivíamos en condiciones de prisioneros. Lo de Liberté, Egalité, Fraternité eran sólo palabras. Los extranjeros a los que se trataba humanamente eran únicamento los millonarios y los artistas famosos. No hay que olvidar que el himno de los trabajadores, la Internacional, en la versión hispana inicia así: “Arriba parias de la tierra/ en pie famélica legión…”, y en francés, pues fue compuesto por un galo, dice: “Débout les damnés de la terre”, (o sea los condenados).

Aconsejo a quienes duden de los problemas que amenazan a nuestra Tierra, que lean lo que ocurrió hace pocos meses en Milán. Adam Kabobo, emigrado ghanés al cual le fue denegada la solicitud de asilo político, después de pasar por varios centros de acogida, y la cárcel, la desesperación y la ira se apoderaron de su cerebro, y armado de un pico y una tranca mató  a una persona e hirió a  cuatro. Cuando los carabinieri lo arrestaron las únicas palabras que dijo en inglés fueron: -Ho fame, non ho casa-, no las volvió a repetir, ni siquiera a su abogado de oficio. El ghanés descargó toda la rabia acumulada durante meses sobre personas inocentes. El pobre soñaba en un Edén, pero la fatalidad y la burocracia lograron que en vez de hallar un paraíso encontró un averno.¡Ni siquiera pudo hartarse de jalar! ¿A quién se le ocurrió llamarlo Adán?

Los patronos de la Alimentación mundial, las grandes y pequeñas multinacionales, la Fao, e incluso los que fueron los amos de las semillas trasgénicas, que anteriormente fabricaron componentes químicos para la bomba atómica, que en los años 1961-1971, durante la guerra del Vietnam sembraron los arrozales con el agente Naranja, causando millares de muertos, se reunieron a la cabecera de nuestro Planeta moribundo para intentar salvarlo, y no dejar morir de hambre a  millones de personas. ¿Ahora que les van mal las cosas se dan cuenta?

No recuerdo quien escribió:”La nutrición mejor dicho la alimentación, es la más apremiante necesidad para todo el individuo como para la comunidad, y de aquí que sus exigencias en uno y otra se antepongan a todas las demás”.

Los “matasanos políticos”, diagnosticaron que nuestro planeta está envenenado debido a los gases y al calientamiento global, pero una revista americana sostenía que la culpa era sobretodo de los pobres, ya que según el cronista en el mundo hay pocos retretes, pues dos millares seicientos millones de personas carecen de los servicios higiénicos, por falta de agua y estructuras, con el resultado de que un millón quinientas mil la diñan debido a la diarrea. ¿Han comprendido quién es responsable de este desastre ambiental? Pero ahora las cotorras glotonas, que no hacen más que cacarear y tragar, dejan de lado los excrementos y se consultan con la Fao para que halle un remedio para combatir el hambre. La Organización Internacional que se ocupa de la Alimentación y de la Agricultura asegura que los insectos serán el faomenú del futuro. Y prosigue: En el mundo existen casi dos mil especies de insectos comestibles, que son más nutrientes que la carne. Hormigas, mariposas, avispas, abejas, orugas, termitas, cigarras, grillos, saltamontes, langostas, gusanos, escarabajos, etcétera  cambiarán nuestra alimentación futura”. En ciertos supermercados franceses ya ha iniciado la venta de productos fabricados con insectos.

Ya me imagino ver a los sibaritas tragaldabas holgazanes, comedores de langostas, caviar, trufas y otras golosinas gastronómicas invitados a comer una paella a la marinera, donde en vez de mejillones, almejas, gambas, etcetera,  hubieran empleado escarabajos, abejas, escorpiones, gusanos, arañas… ¡Buen apetito!

El famoso gastrónomo francés Savarin decía: “El placer de la mesa es de todos los tiempos y de todas las edades, y el último que nos queda cuando todos los demás nos han abandonado”.

la-vanguardia-1937Como acostumbro hacer, pego un brinco en el tiempo y regreso a mi infancia. Eran los años de nuestra Guerra Civil. Debido a los bombardeos la mayoría de los hogares se habían mudado y establecido en el Metro, pues las bombas no respetan nada. Nuestro viejo maestro, practicando los métodos de enseñanza de la Escuela Moderna, nos instruía en lugares donde no existían objetivos militares. Las colinas eran nuestras clases. Tumbados sobre la tierra escuchábamos a nuestro profesor, que nos hablaba de geografía, de mareas, del clima, de países lejanos de  Iberoamérica. Llegaba el momento de llenar la panza con lo poco que nos habíamos traído de casa, la comida ya escaseaba, y nuestro maestro para distraernos nos aseguraba que terminada nuestra contienda las cosas se arreglarían y podríamos  saciar el hambre. Un alumno, entusiasmado se levantó y se exclamó: ¡Será jauja, será jauja!

la-cucac3b1a-goyaEntonces el educador nos explicó el significado de la palabra jauja, que existía en Perú una ciudad así llamada, que cuando en el 1533 llegaron los soldados españoles hallaron un almacén creado por los incas, abarrotado de oro, plata, joyas y alimentos, y al ver tal riqueza a coro gritaron: ¡Esto es jauja!  El maestro para distraernos, nos contó, que para los españoles la ciudad de Jauja, que entonces se escribía Xauxa, pues no existía aún la jota, era un verdadero paraíso, debido a su clima, a su posición geográfica, a su agricultura y a sus habitantes. Fue así que dicho lugar se creó una fama de verdadero edén. Con el transcurrir del tiempo algunos españoles regresaron a España y más tarde se alistaron a los tercios, que en aquella época, mandados por el Duque de Alba luchaban contra los holandeses, que padecían la hambruna y aspiraban a ser libres. Los españoles que habían conocido un paraíso hallaron en tierras holandesas un infierno, escaseaban los víveres e incluso la paga, entonces iniciaron a relatar exageradamente vidas y milagros, incluso que Jauja era una ganga, que no era necesario trabajar para poder comer, que en los árboles crecían espontáneamente jamones, carne de ternera, salchichones, pollos fritos, e incluso los mejores vinos andaluces. Eran los árboles de la cucaña.

Seguramente el famoso pintor flamenco Peter Bruegel el Viejo, al oir estos relatos se inspiró para pintar su famoso cuadro, que actualmente se halla en la Alte Pinakothek peter-brueghelde Munich. Este artista no pintaba para los monarcas ni para la Iglesia, su pasión era la vida de los campesinos, sus fiestas y sus comidas, pues debido a las guerras de religión, el pueblo padecía el hambre. En el famoso cuadro expuesto en la Pinacoteca de Múnich se puede admirar lo que el artista imaginó fuese Jauja. En él se ven tres hombres que se han hinchado de comer y beber de los productos del árbol de la Cucaña, son un campesino, un clérigo y un caballero tumbados por tierra durmiendo la mona.

Con el transcurrir de los años ciertas palabras ya casi no se emplean, se momifican, parecen embalsamadas, al menos es lo que a mí me ha sucedido, pero por encanto salen a relucir. Hambre, Jauja, Árbol de la Cucaña, han logrado que los recuerdos de mi infancia salieran a flote. Precisamente he tenido la suerte de conocer a una persona nacida en la ciudad de Jauja, la cual afirmaba que lo que nos contaba nuestro viejo maestro era la pura realidad, que no se trataba de leyendas ni de mitología. Así, con la ayuda de una ciudadana jaujina, y de mi modesta biblioteca en la cual hallé un libro sobre Peter Bruegel el Viejo, he podido nutrir este artículo.

saturno-devorando-a-sus-hijos-goyaPero ahora tocaré un argumento, muy delicado: ¡El canibalismo! No son invenciones mías, pues lo que a continuación sigue es un pedazo de un artículo escrito nada menos que de Eudald Carbonell, uno de los tres directores de los yacimientos de Atapuerca, que inicia así: “Los primeros europeos de los que se tiene constancia, hace 1,3 millones de años, los Homos antecesor, eran caníbales. Y todo apunta a que se daban al festín de niños, y jovencitos a última hora de la tarde en lo más hondo de las cuevas donde moraban. Los devoraban tras descarnar sus cuerpos  y aplastar sus huesos para consumir la médula, una sustancia de gran valor nutritivo (precisamente por estos huesos machacados se deduce que fueron comidos por homos, y no por animales). Un fragmento de húmero encontrado el verano pasado en la Sima del Elefante parece indicar que las marcas halladas en el hueso constituyen la más antigua prueba de canibalismo que se ha reconocido entre nuestros ancestros, algo que ya se había observado anteriormente en los restos de la Gran Dolina, de hace 800.000 años. Según parece hay que buscar la razón de la antropofagía en la rivalidad entre grupos. Sus ataques iban dirigidos a mermar la base de la población del enemigo para debilitar su continuidad, de ahí que se comieran sobre todo niños y adolescentes. El canibalismo ha formado parte de nuestro proceso de humanización, apunta Carbonell. Esa es la vision real, científica,  no edulcorada de la  condición humana. Datos que deshacen tópicos, y prosigue: Sólo resta pedir al lector que no busque segundas intenciones cuando se afirma que el caso más antiguo de canibalismo es el español”. Un estudio señala que el canibalismo era habitual en Europa durante el Neolítico.

La Unesco ha declarado Atapuercafundacic3b3n-atapuerca  Patrimonio Mundial.

De todas maneras el canibalismo se ha practicado en pasado y actualmente. En mi cajón del sastre he hallado un artículo publicado de Repubblica en el 2009 que dice: “La Europa de los comedores de hombres”, caníbales hasta hace 7.000 años”.

En Herxheim (Alemania), han descubierto fosas comunes con restos de al menos 500 personas, incluido mujeres y niños. Un científico de la universidad de Burdeos declaraba: “Lo que hemos hallado son pruebas de que en el neolítico, en la Europa continental se practicaba la antropofagia. Los cuerpos humanos aparecen intencionadamente mutilados, y se hallan también restos de niños que aún no habían nacido” (o sea fetos).

Dejo correr el canibalismo de Atapuerca y de Herxheim para desplazarme a la antropofagia de los siglos XX y XXI. Una publicación de los años 6o comunicaba  que en un país africano existía un restaurante llamado “El Kaníbal”, donde se  servían pechos de niños rellenos de fruta y especies, como si fueran pequeños antílopes, y que el cliente principal era nada menos que el presidente de una república africana. Otro caso de canibalismo lo publicó el periódico japonés Yucan Fuji, que anunciaba que J. S., que mató en París a una muchacha holandesa y la devoró, se paseaba tranquilamente un año y medio después, por la capital japonesa a bordo de una Jaguar que le regalaron sus padres.

Un caso famoso y horroroso fue el llamado “El caníbal de Rotemburgo”, que por mediación del ordenador mandó el siguiente mensaje: Busco persona bien formada entre los 10 y 30 años que desee ser devorada. Sorprendentemente alguien se presentó, un ingeniero alemán acostumbrado a violencia y tortura en sus prácticas sexuales, se pusieron de acuerdo. El voluntario se dejó cortar el pene, luego lo guisaron  y se lo zamparon, más tarde el voluntario se dejó degollar. El verdugo se lo fue comiendo poco a poco, declarando que la carne humana eran tan sabrosa como la del cerdo.Todo fue grabado en vídeo. Un año más tarde lo agarraron.

En todas partes cuecen habas…

Espero que se halle una solución eficaz para combatir la maldita plaga del hambre, que todos los habitantes del Planeta puedan alimentarse como es debido, pues de lo contrario la Humanidad se verá obligada a nutrirse con insectos e incluso practicar el canibalismo. No debemos olvidar que los países que están liados en guerras fratricidas son los que más padecen el hambre, que las armas que emplean para matarse llegan de los países más adelantados, que así se enriquecen.

Si no se halla un remedio, serán los monos que se ocuparán del asunto, y el Hombre sapiens volverá a vivir sobre los árboles.

 


Antonio Íbero Layetano

(alias el Bicho raro)