
DE LA CASA QUE QUISE
Para mi abuelo Pedro y su casa del Preguntoiro,
en Santiago de Compostela
Huele a frío la casa,
torcida,
del abuelo.
Huele a sábanas frescas
y a humedad, sin embargo.
En moho se convierten
los que se dignan verla.

DE LA CASA QUE QUISE
Para mi abuelo Pedro y su casa del Preguntoiro,
en Santiago de Compostela
Huele a frío la casa,
torcida,
del abuelo.
Huele a sábanas frescas
y a humedad, sin embargo.
En moho se convierten
los que se dignan verla.

DE LA CASA QUE QUISE
Para mi abuelo Pedro y su casa del Preguntoiro,
en Santiago de Compostela
Huele a frío la casa,
torcida,
del abuelo.
Huele a sábanas frescas
y a humedad, sin embargo.
En moho se convierten
los que se dignan verla.

XV. DE TODO AQUELLO
Todo aquello que conforma mi memoria:
la lengua resbalaba por tu hombro,
borrachos y amantes en Dublín.
Un libro malva de antropología
o cada uno de los cuadernos
manchados con tu nombre.
Tantos poemas y una magnolia
que envejece en el suelo del portal.

DE LA CASA QUE QUISE
Para mi abuelo Pedro y su casa del Preguntoiro,
en Santiago de Compostela
Huele a frío la casa,
torcida,
del abuelo.
Huele a sábanas frescas
y a humedad, sin embargo.
En moho se convierten
los que se dignan verla.

XV. DE TODO AQUELLO
Todo aquello que conforma mi memoria:
la lengua resbalaba por tu hombro,
borrachos y amantes en Dublín.
Un libro malva de antropología
o cada uno de los cuadernos
manchados con tu nombre.
Tantos poemas y una magnolia
que envejece en el suelo del portal.

DE LA CASA QUE QUISE
Para mi abuelo Pedro y su casa del Preguntoiro,
en Santiago de Compostela
Huele a frío la casa,
torcida,
del abuelo.
Huele a sábanas frescas
y a humedad, sin embargo.
En moho se convierten
los que se dignan verla.

XV. DE TODO AQUELLO
Todo aquello que conforma mi memoria:
la lengua resbalaba por tu hombro,
borrachos y amantes en Dublín.