El vagón de la memoria

”Nos conocimos muy jóvenes en un pasillo estrecho que hay entre la vida y la muerte que los creyentes llaman infierno y los no creyentes, como yo, también. Tenía un nombre Mauthausen, y no se me ocurría que el infierno pudiera ser de otra manera ni peor.’’ ( Lo que esconde tu nombre de Clara Sánchez)

Lo que nasconde tu nombre - Clara SánchezEl vagón se la memoria

Me acordé de este libro, que leí hace un año, el domingo pasado mientras  asistía a una muestra fotográfica en Monza dedicada a las víctimas de las exportaciones a los campos de concentración y exterminio.  Aparte de las fotos en blanco y negro que hemos visto muchas veces en los documentales sobre la guerra, había un objeto insólito y chocante, un testigo callado: ”el vagón  de la memoria”. Era uno de estos vagones que usaban los nazis para trasportar a millones de personas a Mauthausen, los vagones que han cerrado las esperanzas y los sueños de las enteras generaciones de deportados.

El  protagonista de la novela Lo que esconde tu nombre, Julián, ha subido o mejor dicho ha sido agarrado y empujado con cientos de personas dentro de uno de estos vagones. El viaje de pie, en la  oscuridad con la muchadumbre terrorizada duró unas semanas hasta llegar a la destinación, al campo de concentración. Allí conoció a su futura mujer y a un amigo  Salva,  con los cuales logró a sobrevivir. Después de la guerra  Julián se fue a Argentina, quería olvidar el pasado, rehacerse la vida e incorporarse a la sociedad pero su amigo Salva lo convenció de inscribirse a un Centro Memoria y Acción. Él no quería olvidar nada, todo lo contrario, llevado por la venganza dedicó toda su vida a localizar y perseguir a  los nazis que se han refugiado en el sur de Europa. No nos sentíamos como héroes, sino más bien como unos apestados. Éramos víctimas y nadie quiere a las víctimas, ni a los perdedores. Otros no tuvieron más remedio que callar y sufrir el miedo, la vergüenza y la culpa de supervivientes pero nostros nos convertimos en cazadores, él más que yo. En el fondo me dejé llevar por su furia y su sentido de venganza’’.

A Julián, lo conocemos a sus ochenta años, viudo, en un pueblo en la costa levantina. Después de haber recibido una carta de su viejo amigo, Julián compra un billete y viene desde Argentina a España para vigilar y perseguir a una pareja anciana, los Christensen, los crueles nazis que conoció en el campo de concentración de Mauthausen. La pareja noruega  vive tranquilamente su tercera edad en su chalet cerca de la playa y goza de todas las comodidades y lujo.

Conocimos también a  la segunda protagonista, Sandra, una chica de treinta años, embarazada, que viene al pueblo a casa de su hermana para pasar las  vacaciones y pensar sobre la relación con el padre de su hijo. Sandra no tiene trabajo, no tiene planes para el futuro, nada que le anime para seguir adelante. Se aisla de su familia, novio y busca el refugio en la playa. Allí, un día se desmaya  y una anciana pareja noruega le echa una mano. Desde aquel encuentro la chica comienza a quedar con ellos para dar los paseos, para tomar un café. Ve en los ancianos los abuelos que no tiene y poco a poco  les coge cariño. Incluso se va a vivir con ellos en su chalet.

Un día los caminos de Sandra y Julián se cruzan. Se conocen y el anciano  le revela su pasado y el pasado de los noruegos. La historia  de Julián le parece inverosímil, pero comienza a mirar a Karin y Fredrik de un manera diversa, desconfía de ellos y ayuda a Julián encontrar las pruebas para su investigación.

La novela está escrita en primera persona. La autora utiliza la técnica de alternar los capítulos dedicando cada uno de ellos a los dos protagonistas: Julián y Sandra. El estilo me ha parecido interesante ya que nos permite a conocer la historia desde dos puntos de vista, uno contado por un anciano, con un equipaje de recuerdos muy pesado y otro por una chica joven, ingenua, que ignora el pasado y el horror de la Segunda Guerra Mundial. Lo que destaca en esta novela es un paulatino desarollo de la personalidad y la conciencia de la joven Sandra que poco a poco se despierta de su sueño y prende las decisiones sobre su vida y la vida de su hijo. Es un libro íntimo que trata los temas de la impunidad, el olvido, la memoria y la  necesidad de hacer justicia. Si no habéis leído nada de esta escritora os recomiendo comenzar por este libro.

¡Buena lectura!

Ilona Cieniuch

Andre lopez