
Como mamá temía a los relámpagos
Debajo de la cama escuché el trueno
Trescientos miligramos de éxtasis
Uno a uno en el hueco de las manos

Como mamá temía a los relámpagos
Debajo de la cama escuché el trueno
Trescientos miligramos de éxtasis
Uno a uno en el hueco de las manos
¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.