Etiquetas

, , , , , , , , ,

De vuelta de Bruselas:

Me ha encantado, en el museo Magritte en Bruselas, un manifiesto del pensamiento del artista, Las palabras y las imágenes, que me ha llamado la atención no solo porque es una muestra de su visión estética sino también porque todo lo que se refiere a las palabras y sus sentidos me interesa, me ofrece estímulos para la reflexión.

De Las palabras y las imágenes me han llamado la atención sobre todo el primer dibujo y la leyenda que lleva arriba.

De vuelta de Bruselas 1

 

Un objeto no está tan atado a su nombre
que no se le pueda encontrar otro que le convenga más

 

¿Y una palabra que se tenga que traducir está ligada a su objeto o concepto hasta el punto de que no se le pueda encontrar un sinónimo?

Las palabras sinónimas casi nunca son totalmente equivalentes, sino que existen matices de significado. («Pensar» no equivale exactamente a «meditar»). Pero, a veces, para dar mayor fluidez al texto meta, el traductor (o el corrector de estilo) opta por un término que sea lo más parecido posible al sentido del texto original.

Otras veces no es suficiente sustituir una palabra por otra. Hay que tener en cuenta también el sonido de las palabras del texto origen y del texto meta, la fluidez de las oraciones y la ocurrencia de las palabras en las dos lenguas. Por ejemplo, en La reina descalza aparece muy a menudo la palabra «gitano», que en español es más frecuente que en italiano. En italiano se suele indicar los pueblos nómadas de Europa con la palabra zingari (lo que no está bien, pero no es este el tema de la entrada). En la novela La reina descalza pusimos la palabra gitani ya que se habla específicamente de los gitanos de Sevilla, sin embargo la repetición de esta palabra en mi idioma suena más connotada. Así que «La hilera de gitanos con los caballos» se podría cambiar por «La fila di uomini a cavallo». Para ello hay que controlar previamente que los gitanos estén sentados en la grupa de los caballos y no anden junto a los animales.

Todo eso lo hablamos en nuestro curso de traducción literaria del lunes en el Cervantes de Milán.

Y volviendo a Magritte: me habría gustado poder expresar lo dicho anteriormente a través de un dibujo, como lo hizo de manera tan estupenda e inteligente el pintor. Cabe decir que el mismo Magritte para expresar mejor su idea se sirvió de una leyenda. Una imagen dice más que mil palabras, es cierto, no obstante, demos al César lo que es del César: a veces unas pocas palabras pueden servir a aclarar una imagen.

SILVIA SICHEL.

medir-las-palabras1.jpg