Etiquetas

, , , , ,

 

UNA NUEVA REVOLUCIÓN

Algún imprudente se saltó la prohibición que gobernaba en la casa desde la lluvia de meteoros; y dejó la puerta del sótano sin cerrar. El suceso engendró cierta intranquilidad transitoria que, no obstante, no consiguió desestabilizar el equilibrio de carácter universal que había regido durante decenios a la humanidad.

A la fregona tentacular, confinada en el sótano desde el origen de la epidemia, le habían germinado durante el encierro unos dientes de serrucho y un terrible deseo de venganza social. Y, ahora, una vez liberada de su prisión, fue a comerse al odioso niño que gruñía y pataleaba sin descanso en la primera planta.

La vigilante madre del pequeño demonio, de ancho cuerpo invertebrado y multitud de apéndices rematados con ojos estereoscópicos, se cruzó con la mutación en las escaleras. Pero no se dirigieron la palabra; sólo se examinaron con curiosidad fascinados por las malformaciones genéticas que exhibía el otro.

La fregona tentacular, mientras se acercaba a la habitación del malvado niño para de esa forma impulsar con valentía una nueva revolución, iba recordando el martirio, y posterior asesinato de su amado cubo libertino, a manos de un perverso criminal al que había empezado a ponerle cara.

Fue demasiado tarde. Como en todas las revoluciones.

CORRUPCIÓN EN LA GRANJA

Un escritor vegano desaparece en una visita campestre. Las autoridades sospechan que fue confundido con un puñado de hortalizas. Los cerdos de la granja se mostraron en todo momento irrespetuosos con los medios informativos desplazados al lugar: «No vamos a hacer ninguna declaración al respecto. Confiamos plenamente en la Justicia». Mientras las protestas crecían tras la valla metálica, los cerdos volvieron a enfangarse con visible normalidad.

JULIO JURADO (Madrid, 5 de julio de 1958)

JULIO JURADO