
SIESTA EN EL SÓTANO
Siesta tórrida de Enero. Todos dormían. Abrumados de tedio y calor nos encerramos en el sótano.

SIESTA EN EL SÓTANO
Siesta tórrida de Enero. Todos dormían. Abrumados de tedio y calor nos encerramos en el sótano.

¿QUIÉN SOÑÓ QUE LA BELLEZA PASA COMO UN SUEÑO?
¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño?
Por estos labios rojos, con todo su triste orgullo,
tan tristes ya, que ninguna maravilla pueden presagiar,
Troya se nos fue con destello fúnebre y violento
y murieron los hijos de Usna.

MARCHA ATRÁS
Laura no está en la cama. Marino saca el brazo y pone la alarma del despertador a las siete de la mañana del día anterior. Se levanta y comienza a caminar de espaldas. Se viste y baja al garaje. Arranca el coche y conduce marcha atrás.
Leer más
quiero entrar a la boca de la muerte
con la boca abierta
para que nadie sepa quién
se come a quién

MATRIMONIO
Voy a la cocina y veo a mi mujer preparando con mimo un bizcocho. No la quiero molestar y me voy al salón. Allí está mi mujer, sentada en el sofá, arropada con su manta y viendo una teleserie.
Leer más

EL JUEGO EN QUE ANDAMOS
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

CARTA A ARIADNA
He aquí el engaño oscuro perpetrado,
carcoma negra hambrienta del deseo.
Secreto a voces siempre que te veo,
el beso infiel -tan fiel por otro lado.
ESPAGUETI de Isabel Wagemann
Abro el refrigerador y no veo nada que pueda gustarte. Mantequilla, yogures, media berenjena. ¿Qué cocino con esto?…
LA COLADA de Teresa Serván
La prenda cae al fondo del patio. El vecino la recoge y la devuelve a su dueña. …
EL PÉNDULO de María Ángeles Tortajada
Estaba cogida de la cintura, suspendida del techo en la habitación vacía. …

PRINCIPIO DE LA INDETERMINACIÓN
Como la liebre paralizada frente a la inminen-
cia de los faros.
Frente a un mundo indemostrable, entre el vi-
sionario torbellino del temor y las umbrosas
ruinas de lo transcurrido; frente la exigencia de
tener que incrustar el tiempo en el frágil recinto
del acontecer.
¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.