¡AH DE LA VIDA! «¡Ah de la vida!»… ¿Nadie me responde?¡Aquí de los antaños que he vivido!La Fortuna mis tiempos ha mordido;las Horas mi locura las esconde. ¡Que sin poder saber cómo ni a dóndela salud y la edad se hayan huido!Falta la vida, asiste lo vivido,y no hay calamidad que no me ronde. Ayer…
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Poemas escogidos: Susana Thénon
Para el que amó desde su encierrolas hojas últimas de un verano,para el que solitariose negaron los días y las nochesno hay lugar en un círculo perfecto.El que busca una fuente no previstada con la fuente de la sed, con sus blasonesy vigilias de arena.Augura y late para nadie el amoren fortines aislados y carrozas,en…
Leer másPoemas Escogidos: Fragmentos de un evangelio apócrifo

FRAGMENTOS DE UN EVANGELIO APÓCRIFO
3. Desdichado el pobre de espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra.
4. Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.
5. Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria.
6. No basta ser el último para ser alguna vez el primero.
7. Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.
Leer másPoemas escogidos: Octavio Paz
DOS CUERPOS Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la…
Leer másPoemas Escogidos: Luis de Góngora
. SONETO 228 Mientras por competir con tu cabello,oro bruñido el Sol relumbra en vano,mientras con menosprecio en medio el llanomira tu blanca frente al lilio bello; mientras a cada labio, por cogello,siguen más ojos que al clavel temprano,y mientras triunfa con desdén lozanode el luciente cristal tu gentil cuello; goza cuello, cabello, labio y…
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Poemas escogidos: Hugo Mujica

HACE APENAS DÍAS
Hace apenas días murió mi padre,
hace apenas tanto.
Cayó sin peso,
como los párpados al llegar
la noche o una hoja
cuando el viento no arranca, acuna.
Hoy no es como otras lluvias
hoy llueve por vez primera
sobre el mármol de su tumba.
Bajo cada lluvia
podría ser yo quien yace, ahora lo sé,
ahora que he muerto en otro.
Poemas escogidos: Tres poemas en prosa de José Ángel Valente

ESPACIO
Y todas las cosas para llegar a ser se miran en el vacío espejo de su nada.
Poemas escogidos: Caballero Bonald

VERSÍCULOS DEL GÉNESIS
Por las ventanas, por los ojos
de cerraduras y raíces,
por orificios y rendijas
y por debajo de las puertas,
entra la noche.
Entra la noche como un trueno
por los rompientes de la vida,
recorre salas de hospitales,
habitaciones de prostíbulos,
templos, alcobas, celdas, chozos,
y en los rincones de la boca
entra también la noche.
Entra la noche como un bulto
de mar vacío y de caverna,
se va esparciendo por los bordes
del alcohol y del insomnio,
lame las manos del enfermo
y el corazón de los cautivos,
y en la blancura de las páginas
entra también la noche.
Entra la noche como un vértigo
por la ciudad desprevenida,
rasga las sábanas más tristes,
repta detrás de los cobardes,
ciega la cal y los cuchillos
y en el fragor de las palabras
entra también la noche.
Entra la noche como un grito
por el silencio de los muros,
propaga espantos y vigilias,
late en lo hondo de las piedras,
abre los últimos boquetes
entre los cuerpos que se aman,
y en el papel emborronado
entra también la noche.
Poemas escogidos: César Vallejo

LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!
Poemas escogidos de Marosa di Giorgio

Los hongos nacen en silencio
Los hongos nacen en silencio; algunos nacen en silencio; otros con un breve alarido, un leve trueno. Unos son blancos, otros rosados, ése es gris y parece una paloma, la estatua a una paloma, la estatua a una paloma; otros son dorados o morados. Cada uno trae -y eso es lo terrible- la inicial del muerto de donde procede. Yo no me atrevo a devorarlos; esa carne levísima es pariente nuestra. Pero, aparece en la tarde el comprador de hongos y empieza la siega. Mi madre da permiso. Él elige como un águila. Ese blanco como el azúcar, uno rosado, uno gris. Mamá no se da cuenta que vende a su raza.
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