
ORACIÓN
Líbranos, Señor,
de encontrarnos
años después,
con nuestros grandes amores.

EL JUEGO EN QUE ANDAMOS
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

54
Locos tiempos me tocó vivir, y yo no he fallado
en ser insensato también, como el tiempo me lo pedía.

REGRESO
Se ahuecan las cosas con un
latido, es Abelardo,
las manos de Eloísa se hacen labio
y cuello, cavidad.
Largo sentir de un cuerpo.
Es Abelardo que vuelve
y trae hasta la celda de Eloísa
una ciudad con calles de seda:
la estrella arácnida
en el balanceo del viento,
de hilos y alas muertas,
allí al fondo de Eloísa, dentro.

AMOR, CONTORNOS
LOS DÍAS son más llevaderos en el reparto de las tareas;
más soportables, si se quiere, cuando trato de pensar
….en ellos más allá de los contornos de la semana,

A MI CORAZÓN EL DOMINGO
Gracias te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.
Tienes setenta merecimientos por minuto.

LAS RATAS
Nunca antes
pensé en las ratas. Eran
las grises, melancólicas
nadas de larga cola
que subían
a un horizonte ajeno.
Pozo que estás en vela
igual que un ojo abierto;
solitario y perenne
contemplador de cielo,
el reposo en la noche
para ti no fue hecho,
pobre ojo que miras
inmóvil y despierto
sin párpado que vele
tu cansancio de tiempo.

POZO
Pozo que estás en vela
igual que un ojo abierto;
solitario y perenne
contemplador de cielo,
el reposo en la noche
para ti no fue hecho,
pobre ojo que miras
inmóvil y despierto
sin párpado que vele
tu cansancio de tiempo.

SEPARACIÓN
Tu ausencia me traspasó
como un hilo a una aguja.
Todo lo que hago está cosido con su color.