Medir las Palabras por Silvia Sichel

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DOS PALABRAS SOBRE LA TRADUCCIÓN DE LA REINA DESCALZA DE ILDEFONSO FALCONES: UNA TAREA A CUATRO MANOS

La Reina descalza es una novela histórica. La trama se desarrolla en el siglo XVIII, en la ciudad de Sevilla y en parte en Madrid, la de los teatros.  Es una historia de gitanos en la que predomina la naración coral, pero el eje principal sobre el cual gira todo es la amistad entre  dos mujeres: Caridad, una ex esclava negra y Milagros, una joven gitana. Caridad ha conseguido la libertad por el fallecimiento de su amo durante la travesía que la llevaba de Cuba a España. Deambula desesperada y sola por Sevilla, sin conocer a nadie.

Milagros vive en el barrio de los herreros de Triana, su familia se dedica al contrabando de tabaco y ella se pasea por las calles y dice la buenaventura a los transeúntes. Tiene un carácter muy rebelde y reacia a aceptar las costumbres de su pueblo.

Las dos mujeres se conocen a través del abuelo de Milagros, un gitano curtido y, muy a su manera, encantador.

Sus andanzas se entralazan a lo largo de toda la novela, en un conjunto de emociones: pasión, venganza, vitalidad, mala suerte, sufrimiento. La novela, en este sentido, se parece a un cante hondo flamenco.

Lo que destaca en la Reina descalza es la descripción del periodo histórico y del contexto social en el que los acontencimientos se sitúan. Ildefonso Falcones consigue en su último trabajo que la presencia de datos históricos no recargue la trama y no aburra al  lector.

Y por lo que respecta a la tarea del traductor, las descripciones históricas son un reto sugestivo.

La novela histórica constituye un genero que conlleva bastantes dificultades. El escritor se habrá documentado para ambientar su novela y hacer que la trama resulte creíble, es decir que encontraremos elementos no solo materiales sino lingüísticos de la época en la que se desarrolla la historia, además de documentos inventados o existentes procedentes del periodo que el escritor ha elegido. Eso hace que el traductor nunca tenga que descuidar los dictados de la época y deba documentarse con esmero. Lo cual, a mi aviso, resulta muy interesante. Es uno de los aspectos que más me fascina de mi trabajo: analizar un momento histórico a partir de un elemento determinado, como lo es la historia de los gitanos de España, buscar palabras desusadas que evoquen el sabor de una época. Por poner ejemplos del libro en cuestión, palabras como: llave de rastrillo (una arma de fuego), cuarto de cobre (una moneda), los alguaciles regios (antiguos funcionarios)…

Tradujimos La Reina descalza, Roberta Bovaia y yo. La editorial Longanesi, que la ha publicado en italiano, nos puso en contacto con un consultor histórico, Gianclaudio Civale, a quien presentar nuestras dudas. No se trataba solo de documentarse sobre la epoca histórica, sino también de elegir palabras y registros estilísticos que tuvieran atinencia con el periodo en cuestión.

Además, ya que la novela es muy grande, y la tradujimos en pareja, Roberta y yo compartimos un documento de Google Docs, una plataforma que permite traducir de manera colaborativa a distancia. En él pusimos todas las expresiones y las palabras que se repetían a lo largo de los capitulos de la novela. Yo traduje la primera parte y Roberta la segunda, pero el gran hito de una traducción compartida es hacer que el lector no se de cuenta de que el trabajo ha sido hecho a cuatro manos.

Pondré unos pocos ejemplos muy básicos: la chaquetilla azul que Melchor, uno de los protagonistas, lleva siempre puesta, se puede traducir de muchas maneras.

Además está la cuestión de los apodos: Fajado, Galeote, Gordo. A veces es necesario traducir un nombre o un apodo y es una tarea complicada. En este caso decidimos que era mejor dejarlos como estaban: no hacía falta proporcionar al lector explicaciones excesivas, sacrificando la estética, la atmósfera peculiar de una novela que tiene un sabor y un compás flamenco.

Muy importante: en la epoca en la que se desarrolla la historia, en Italia la fórmula de tratamiento para dirigirse a las personas a las que se debía respeto era “Voi”. Y fue una de las primeras que decidimos adoptar.

La lista podría ser muy larga, pero mi nota se queda aquí. No pretendo dar una explicación exhaustiva sino ofrecer una de las muchas facetas que forman parte de mi trabajo.

La Regina scalza será presentada en el Bookcity de Milán el día 23 de noviembre con la presencia del autor.

SILVIA SICHEL

Silvia Sichel