El drama romántico español

El teatro romántico español se caracteriza por una emotividad exacerbada —peculiar sentimentalismo, a veces seudo religioso, no exento de cierto humor— fruto de la cual son un buen puñado de obras, revolucionarias e indómitas, que gozaron, en su mayoría, del éxito de crítica y público. Tal es el caso de Don Juan Tenorio, de Zorrilla (posiblemente la obra española que en más ocasiones se ha llevado a las tablas), o de Don Álvaro o la fuerza del sino, del Duque de Rivas, cuyo argumento utilizó el propio Verdi para componer una de sus óperas más famosas. 

Otros autores destacados de este período son Juan Eugenio Hartzenbusch, quien escribió Los amantes de Teruel; Antonio García Gutiérrez, autor de El trovador; Martínez de la Rosa, con La conjuración de Venecia; y otros tantos, como Tamayo y Baus o Bretón de los Herreros. 

Un teatro más que atractivo que aun hoy sigue gozando de éxito, a pesar del tiempo transcurrido. 

David Baró


Retratos, el nuevo libro de David Baró, lo conforman poemas que, al modo de pictóricos lienzos, eternizan el momento pasajero. En él se disecciona, metafóricamente, una sucesión de instantes congelados por siempre sobre el tiempo. Pequeños retazos en remembranza de fugaces sombras preteridas.

Toda la información en la Biografía de David Baró