
Señor, cuando se hielan
los prados; cuando en las aldeas asoladas
se han callado los ángelus,
sobre el campo desnudo de sus flores
haz que caigan de los cielos
los deliciosos, los queridos cuervos.

Señor, cuando se hielan
los prados; cuando en las aldeas asoladas
se han callado los ángelus,
sobre el campo desnudo de sus flores
haz que caigan de los cielos
los deliciosos, los queridos cuervos.

LA RESISTENCIA ÍNTIMA
Tu córnea
se hace cáscara debajo de los párpados dormidos
para que tu mirada no se avenga
a las ficciones de la luz.
Solo crees en lo que se refugia
en la cara interna de tu ojo
cuando no mira.
Escúchate, no permitas
que se quemen tus entrañas,
no dejes que el mundo te arrebate de ti mismo.
Y recuerda:
en ojos cerrados no entran moscas*.

COSAS EN COMÚN
Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.

Frente al espejo cada mañana abro mi periódico, ojeo los titulares: esta noche me he lanzado una opa hostil me persigue la sombra de una prima de riesgo siento el ibex atravesado en la garganta. A cualquier interés, necesito un rescate. Apuro las páginas hasta llegar a las de ocio. Pero no entiendo las sonrisas en las fotos: por fin soy una experta en política fiscal. Con gesto triunfal, se asoma el enemigo a través de mis ojos. Llegados a este abismo para cambiar el mundo habré de borrarme.Leer más

GIACOMO CASANOVA ACEPTA EL CARGO DE BIBLIOTECARIO
Escuchadme, Señor, tengo los miembros tristes.
Con la Revolución Francesa van muriendo
mis escasos amigos. Miradme, he recorrido
los países del mundo, las cárceles del mundo,
los lechos, los jardines, los mares, los conventos,
y he visto que no aceptan mi buena voluntad.

ALTA TRAICIÓN
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

DERECHO A LA INFORMACIÓN
En virtud del artículo 20 de la Constitución del 78
no han de ocultarnos lo que sucede
a nuestro alrededor y sin embargo yo sólo puedo
intuir, mirar por la mirilla desde fuera,
pensar que quizá sí o quizá no,
sumar las pistas, honrarlas como añicos
de una vasija griega, exhumar
los rasgos de esa cara con la que me topé
en plena excavación.

CONDICIÓN DE VAMPIRO
Tras una inútil noche en tránsito sanguíneo
–la temblorosa piel-
-el quejido mínimo-
oficio el cándido ritual de abrir sobres a mordiscos.

Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.

USHUAIA
Los leones marinos en su islote,
si no durmieran ya, contemplarían
hoy, donde esas luces lejanas
–allí de donde vuelan los cauquenes–,
todo igual y distinto, solamente
porque una de ellas ahora
–rebelde a lo oscuro y a la helada–
en nuestro cuarto esta noche.