
CARACTERES
Que alguien huela a perro mojado de vez en cuando es una cuestión de carácter.
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En un telediario español, a raíz de un joven al que buscaba la policía, una periodista dijo, mientras señalaba al edificio que tenía a su espalda, que la persona en cuestión “había vivido ocupado en este piso”. Parecería natural, tras escuchar esto, preguntarse es en qué vivía ocupado, en qué o de qué se ocupaba. La periodista, en cambio, lo que quiso decir es que el joven había vivido en ese piso como ocupa, es decir, instalado en él sin tener ningún derecho legal a ello ni tampoco el permiso del propietario. En todo caso, podría haber dicho que el joven “vivía en un piso ocupado”. Pero ¿por qué la periodista creía que “vivir ocupado”, referido al joven, significa “vivir de ocupa” o “vivir como ocupa”? Misterios de la vida.
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HERENCIA
A Rosana Alonso
Antes de ponerse el pendiente frotó el metal que rodeaba el zafiro con un bastoncito impregnado en líquido para limpiar plata. Cientos de estratos de tiempo levantaron el vuelo dejando la superficie luminosa y desnuda. Se acercó, curiosa, y la joya le devolvió el rostro adolescente de su abuela probándose el pendiente ante un espejo.
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ALAS ROTAS
Hay vientos que en la noche
Arrastran viejas fotografías.
No solo caen las hojas secas.
Se llevan todo lo que encuentran.
Hoy vi a un hombre en la plaza
recogiendo pájaros muertos.
El viento también quiebra las alas
de casi todo lo que vuela.

La llamada Biblia alfonsina es la traducción al español más antigua que existe del texto sagrado completo. Data de 1280 y es, asimismo, la primera traducción europea completa de las Sagradas Escrituras, excepción hecha del latín.
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LA NOVIA
El día antes de cumplir los treinta, compró un anillo de boda de segunda mano. “Alfonso 22/10/1953”. Se sintió afortunada. Siempre había querido casarse en otoño
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TRECE MANERAS DE MIRAR UN MIRLO
Versión de Raúl Gustavo Aguirre
1
Entre veinte cerros nevados
lo único que se movía
era el ojo de un mirlo.
Los periodistas tienen mil y una ocasiones para corregir sus errores, pero, quién sabe por qué, no lo hacen. El otro día escuchábamos en un telediario español un error muy habitual: “sesenta y un ocasiones”. Evidentemente, con un sustantivo en femenino como “ocasión” el numeral tiene que ir en femenino: “sesenta y una ocasiones”. El masculino solamente se puede usar con un sustantivo masculino: “sesenta y un libros”. Es una simple cuestión de concordancia entre masculino y femenino. Pertenece a los contenidos que se les enseña a los extranjeros que aprenden español. Increíblemente, se ve que algunos nativos tienen dificultades con estas cosas tan básicas y evidentes
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