
En Lo bello y lo siniestro, Eugenio Trías contrapone dos categorías estéticas. Para llevar a cabo su estudio, se vale de obras de arte (pictóricas y cinematográficas), llegando a significativas conclusiones. Categorías estéticas que, en el presente ensayo, se ejemplifican con dos pinturas de Botticelli y el film Vértigo, de Alfred Hitchcock. Y es que Trías habla de la belleza de la poesía y de la filosofía, y entiende la novela como protocine, de tal modo que el teatro sería, a su vez, protonovela.















