
POZO
Pozo que estás en vela
igual que un ojo abierto;
solitario y perenne
contemplador de cielo,
el reposo en la noche
para ti no fue hecho,
pobre ojo que miras
inmóvil y despierto
sin párpado que vele
tu cansancio de tiempo.

POZO
Pozo que estás en vela
igual que un ojo abierto;
solitario y perenne
contemplador de cielo,
el reposo en la noche
para ti no fue hecho,
pobre ojo que miras
inmóvil y despierto
sin párpado que vele
tu cansancio de tiempo.
Muchos de los periodistas que presentan los telediarios no hacen nada más que leer el texto que aparece en la pantallita que tienen delante. En todo caso, ese periodista encargado de presentar el telediario debería, al menos, leer sin problemas, sin tropezones, sin errores. Con todo, lo que observamos (más bien, escuchamos) es que a cada paso se producen fallos en la lectura. Aparte de pausas entonativas sin sentido (o, peor aún, pausas que cambian el sentido de lo que se quiere decir), son frecuentes las equivocaciones a la hora de leer números. Así, el otro día pudimos escuchar que un periodista decía “cuarenta y uno empresas”. Evidentemente, va leyendo palabra por palabra: primero ve un número, 41, y lo lee tal cual; después ve la palabra “empresas” y la pronuncia. En fin, así es como lee un niño que está aprendiendo a descifrar un texto escrito. Al niño se le excusa porque, precisamente, está en la etapa de aprendizaje. Más difícil resulta excusar a un periodista, a todo un (sedicente) profesional de la comunicación, que demuestra que no sabe ni siquiera leer bien.
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HORA INESPERADA
Llueve. Descanso en la cama con la ventana abierta. Cuatro o cinco buitres irrumpen en la habitación. Están llenos de lluvia.
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En Vértigo y pasión (1997), Eugenio Trías analiza una de sus películas favoritas de Alfred Hitchcock (era un gran cinéfilo):Vértigo (1958). Tanto le gustaba este film que afirmaba haberlo visto en más de cien ocasiones. Le había dedicado, de hecho, un ensayo previo, El abismo que sube y se desborda, incluido en Lo bello y lo sublime (1983). El enfoque de Trías es —como, por otra parte, era previsible y necesario— estético, descansando sobre los tres ejes fundamentales que, en cierto modo, delimitan y resumen su idea: lo bello, lo sublime y lo siniestro. Visión estética pero también antropológica (existencial).
Un libro más que interesante que se reeditó no hace mucho. No sólo para cinéfilos.
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EL ENGAÑO
Dice Sun Tzu que todo el arte de la guerra se basa en el engaño. Y el escalón supremo es someter al enemigo sin luchar. El engaño conduce a la sorpresa y la sorpresa conduce a la victoria. Quien no sea capaz de engañar y por lo tanto sorprender, nunca logrará sobresalir en el arte de la guerra, de la escritura.
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Una reputada periodista, con carreras, másteres y otras zarandajas a sus espaldas, directora de esto y lo otro, pronunciaba hace unos días la siguiente frase: “las calles están completamentes anegadas”. Bien, la letra ese al final de “completamentes” no es una errata del presente texto, sino lo que verdaderamente salió de los labios de la reputada periodista. Qué pena que la reputación no se base en los errores cotidianos, sino en… Bueno, la verdad es que no sé en qué se basa la reputación de un periodista actualmente. En todo caso, el movimiento se demuestra andando, y cuando los periodistas comienzan a caminar, todo son tropiezos.
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ROMPER EL ENCANTAMIENTO
PUEDO EXTENDER LA MANO y tocar su cuerpo, acariciarlo con suavidad para asegurarme de su presencia
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Intemperie es la primera novela del escritor español Jesús Carrasco. Publicada en 2013, cuenta una historia de aprendizaje y superación. Habla de la pérdida, del odio, de la esperanza y la miseria a través de la mirada de un niño. Del ciclo vital y su dureza. Está ambientada en un entorno rural.
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GORRIÓN PARA UN ENFERMO
E insomnio está ardiendo en su cama:
tose y maldice,
y la. noche se dilata con los ojos abiertos, interminable.
Respira lento, como si respirar fuera algo complejo,
algo que estuviera aprendiendo.
Pero tú, que le conoces bien-, dejas un gorrión sobre su pecho.
Basta eso para que la noche avance y él se duerma.
Igual que cuando niño sólo ese gorrión le salva del abismo.

SEPARACIÓN
Tu ausencia me traspasó
como un hilo a una aguja.
Todo lo que hago está cosido con su color.
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