

DÍA 29
A mi pesar, acaso, te contemplo;
indago a través de esa cerradura nacida en tus cabellos,
junto a un volcán y a una mujer cuadruplicada
que sostiene un caballo entre sus dientes. Búhos, murciélagos,
mientras el sol esculpe los macizos y desde nuestra orilla
…..presentimos el mar.
Se ve que eres pregunta.

Desde el principio
Mira a la serpiente, a Adán, a Dios.
—Los tres me han defraudado—dice. E intenta, sin éxito, abandonar el paraíso de ellos.

NO QUIERO QUE TE VAYAS, DOLOR
No quiero que te vayas, dolor
No quiero que te vayas,
Dolor, última forma
De amar, me estoy sintiendo
Vivir cuando me dueles
No en ti, ni aquí, más lejos;
En la tierra, en el año
De donde vienes tú,
En el amor con ella
Y todo lo que fue.
YO SIEMPRE CONMIGO
Me abandoné a la placidez del sueño y, cuando regresé a la vigilia, me vi empapado y temblando de miedo. Me perdí detrás de una mujer y, cuando me di cuenta, estaba desnudo y sin un centavo. Me dejé flotar en el vaivén de las olas y, cuando volví en mí, me hacían respiración artificial.
Definitivamente, no puedo dejarme solo.
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COSAS EN COMÚN
Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.

Negar la evidencia: esa era la consigna. Ada se puso en marcha con sus esquís cargados al hombro, sin darse la vuelta hacia el marido que la había acompañado en coche hacia su primer día esquiando. Se despidió sacudiendo la mano libre que apretaba la tarjeta de papel del abono a las pistas, donde lucía la foto de él, sus ojos oscuros bien a la vista y su sonrisa perfecta que llamaba la atención sobre el jersey de cuello alto y los tirantes de goma de rayas.
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DE NOCHE
¡Hundirse en la noche! Así como a veces se sumerge la cabeza en el pecho para reflexionar, sumergirse por completo en la noche. Alrededor duermen, los hombres.
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