
Tres micros de «69». Antología de microrrelatos eróticos

HIMNO A LA JUVENTUD
Heu! quantum per se cándida forma valet!
..Propercio, II, 29, 30
A qué vienes ahora,
juventud,
encanto descarado de la vida?
¿Qué te trae a la playa?
Estábamos tranquilos los mayores
y tú vienes a herirnos, reviviendo
los más temibles sueños imposibles,
tú vienes para hurgarnos las imaginaciones.
En estos meses se cumplen 500 años exactos de una conversación que cambió el rumbo de la poesía en lengua española de manera decisiva y para siempre. El encuentro tuvo lugar en Granada, durante las celebraciones que siguieron al matrimonio entre Carlos I de España y V de Alemania y su prima Isabel de Portugal,…
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GÉNESIS
Aquella mañana empezamos a ver las cosas más claras: la complejidad del universo, la evolución de los seres vivos, que sobre un punto de apoyo se podría levantar el mundo, que era la tierra la que giraba alrededor del sol y no al contrario y, sobre todo, intuimos que la existencia es un misterio indescifrable.
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¿QUIÉN ES LA PEOR?
Quién es la peor
me pregunto mirando mis manos manchadas
y mi tintero vacío
Quién me ha clasificado y me ha sepultado cuando aún respiro

DESIERTO
Camino despacio por un desierto de piedra y arena. Las formaciones rocosas se retuercen subiendo hasta el cielo, construyen dibujos imposibles. Miro hacia arriba pero no alcanzo a ver el final.
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DON DE LA EBRIEDAD
……………I
Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
En 1952, el incombustible dramaturgo Fernando Arrabal (1932), uno de los más grandes escritores españoles vivos, termina a sus veinte años la que considera versión cero de su primera obra teatral, Pic-nic, más adelante revisada hasta la versión definitiva de 1961. También conocida como Pic-nic en el campo de batalla, se puede considerar una obra del llamado…
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DUELO INFINITO
Sentados a una mesa, cuatro figuras envueltas en el humo de los cigarrillos juegan al póker. Modesto, acodado detrás de la barra, los observa. De vez en cuando agarra el vaso y se echa un trago de cazalla que cae en su estómago como un arponazo. Los cuatro hombres se cubren la cabeza con sombreros de fieltro.
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