
Gánsteres
Para Doménico Chiappe, que estaba allí.
—El primero siempre es el más difícil le dije.
—En mi caso es el último —contestó llevándose la pistola a la sien.

Gánsteres
Para Doménico Chiappe, que estaba allí.
—El primero siempre es el más difícil le dije.
—En mi caso es el último —contestó llevándose la pistola a la sien.

DANTE HACE TURISMO
A mis pies los tejados de Dite. Las ventanas
con diablos melancólicos. No saben
qué son y fuman
hacia el viento helado.
Hay brujas que cabalgan en banderas
y ondean símbolos vacíos.

Ruido de pasos
Tenía ochenta y un años de edad. Se llamaba doña Gandida Raposo.
Esa señora tenía el deseo irresistible de vivir. El deseo se acentuaba cuando iba a pasar los días en una hacienda la altitud, lo verde de los árboles, la lluvia, todo eso la acicateaba. Cuando oía a Liszt se estremecía toda. Había sido bella en su juventud. Y le llegaba el deseo cuando olía profundamente una rosa.

TIERRA DE NADIE
¿Y si en aquel país hostil
creciera mejor nuestro deseo,
primitivo y absurdo
como un helecho de plástico?
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El pescadero exhibía una sirena dentro de una pecera. Ella, ajena al tumulto, masticaba con sus dientecillos afilados peces de plata que el hombre lanzaba de tanto en tanto al tiempo que gritaba: ¡compren, compren una sirena, la única en el mercado!
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BOSQUE
Mi sombra
mi pasión
mi razón
mi relámpago
me dijeron
que hay en el universo cuatro hambres

Eloísa y Abelardo
Separados, cada uno en su convento, Abelardo y Eloísa se piensan:
Abelardo, ensimismado, alarga su mano en el aire mientras Eloísa recuerda esa mano mucho tiempo atrás desviándose del libro hacia sus senos y siente desatarse la misma pasión que él quiere revivir ahora y no puede,…
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Amanece blanco el cielo
investido de una inocencia
que creíamos perdida.
Exhiben los árboles
artríticos miembros.
Muestran impúdicos
su desamparo
mendigos del verdor
y de la vida.
Me estremece el candor
con el que, ellos también,
esperan el milagro.

ARLETTE GRENON (Médica)
Mi hermano menor quería ser escritor, como usted. Pero murió muy joven, a los veintitrés años. Llegó a escribir varios poemas, dos o tres cuentos y el esbozo de una novela, eso fue todo. Mi padre era médico, igual que yo, igual que mi hermano mayor y que mi abuelo. Es una tradición familiar. Mi hermano menor decía que él era el Gustave Flaubert de la familia. Conoce la historia de la familia Flaubert, ¿verdad? Su padre y su hermano eran médicos.
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