
TRABAJAR CANSA
Cruzar una calle para escapar de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que vaga
todo el día por las calles ya no es un muchacho
y no escapa de casa.

TRABAJAR CANSA
Cruzar una calle para escapar de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que vaga
todo el día por las calles ya no es un muchacho
y no escapa de casa.

ROMA. MEDIANOCHE. PLAZA DE ESPAÑA
Escalón a escalón va rodando
una botella vacía de cerveza.
Verde, alemana, rodando, sí.
Todas las risas y todos los gritos
han callado sin porqué.

Ciudadanos,
Si pensáis que todo está níveo
Entonces vamos a oscurecerlo
Sacad peonza a ciertos lápices
Y de arena digital los dáctilos
Soportáis cinco en cada mano
Virus emotivos a tan corta luz

Ni tardía ni temprana la corteza ensimismada
Porque suceden círculos en el crecer del árbol
Si cualquier idiota desalentara el crecimiento
La luna de noviembre no sería doncella o pura

ALBADA
Trabajo todo el día, y por las noches me emborracho.
Me despierto a las cuatro en una oscuridad callada, y miro.
Los bordes de las cortinas no tardarán en iluminarse.
Hasta entonces veo lo que siempre ha estado ahí:
la muerte infatigable, ahora un día entero más cerca,
que borra todo pensamiento excepto
cómo y dónde y cuándo moriré.
Árida interrogación: no obstante el temor
de morir, y estar muerto,
centellea de nuevo, te posee, te aterra.

BOSQUE
Mi sombra
mi pasión
mi razón
mi relámpago
me dijeron
que hay en el universo cuatro hambres

Se fueron al suelo los apuntes rudos
Que advertían noches de ronquidos
Selvas silvestres inducen penínsulas
Distintos reúmas comparecen ágiles
Idénticos a la memoria que no tengo
Y sin embargo acecho con palabreos
Abarrotes de soul hasta que púdicas
Fronteras de paso a los abrevaderos