Club de lectura en linea: Socorro Venegas

Miércoles, 8 de abril de 2020 18h
Moderadora: Valeria Correa Fiz

Leer más

Poemas escogidos: Miguel de Unanumo

Unamuno
LEER, LEER, LEER, VIVIR LA VIDA
Leer, leer, leer, vivir la vida
que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.

Leer más

El microrrelato de los viernes: Cuatro micros de “Pelos”

microlocas_webRECUPERARLA

Nuestra casa está invadida por tus pelos. Desde que te fuiste, no hago más que limpiar. ¿Recuerdas la aspiradora que compramos? En su caja transparente cae todo. Se está llenando de ti y poco a poco, pelo a pelo, te habré recogido entera.

ISABEL WAGEMAN

Leer más

Poemas escogidos: W. G. Sebald

SEBALDTRIGONOMETRÍA DE LAS ESFERAS
En el año de luto
el abuelo guardó
el piano en el desván
y no lo bajó
nunca más

Leer más

El microrrelato de los viernes: Dos micros de movimiento perpetuo

Augusto Monterroso
A ESCOGER

Los dos más grandes humoristas que conoces son Kafka y Borges. “La lotería de Babilonia” y “El proceso” son regocijos de principio a fin. Recuerda que Max Brod cuenta que cuando Kafka le leía pasajes de esta novela Kafka casi se tiraba al suelo de risa con lo que le acontecía al señor K. …

Leer más

Poemas escogidos: Héctor Viel Temperley


EL NADADOR
Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada.
Soy el hombre que quiere ser aguada
para beber tus lluvias
con la piel de su pecho.

Leer más

El listo de Amedeo

Había que ser listo, muy listo, para sobrevivir y arreglárselas de alguna manera, durante la primera posguerra en la región italiana de Friuli. Era la zona más que más destrozos había sufrido en el país, la más cercana a la frontera con el Imperio austrohúngaro, donde los cruentos combates y las invasiones habían hecho estragos y multitudes de desesperados hambrientos y harapientos vagaban por las calles.
Amedeo era el segundo de diez hermanos, cuyos nombres empezaban rigurosamente con la letra “A”: la más pequeña era mi abuela, Ada, la mayor era Angelina, la que murió a los 102 años, cuando ya era una viejecita pequeñísima y con una sola pierna. Eran una familia de campesinos, cuyas tierras, como casi todas, se habían deteriorado hasta volverse casi improductivas. Trabajo, había mucho, pero la cosecha era escasa.

Leer más

El microrrelato de los viernes: Dos micros de ÉRASE DE UNA VEZ

ana-vidal
TEDIO MAÑANERO

Silvano González se murió de sueño después de que su amante, Fuencisla Bernabé, le hiciera el amor cuatro veces seguidas. Él luchó por su vida y por su hombría como el animal que todos sabían que era. Ella, terminada la faena, se sentó en la butaca de enfrente a contemplar las sombras que hacían los pliegues de las sábanas, ya casi amanecido el día. Y allí sigue, que no sabe si despertarlo para que se vaya de una vez o llamar a los de la funeraria y que tramiten lo de siempre.

Leer más

Un poema de «El invierno a deshoras» de Valeria Correa Fiz

EGON SCHIELE A SU HERMANA GERTI,
EN UN HOTEL EN TRIESTE, 1906

A Maria Chiara y Maddalena Antonini

Recuérdate, Hermana,
cómo eres,
cómo estás ahora
(blanca y tersa, igual que en mis sueños)
no en el fuego mas al inicio,
antes de la combustión que lo alimenta.

Leer más

La calle de los santos equivocados

Confieso que, en el inmenso mundo del arte, desde siempre fui partidaria de las «Anunciaciones». Especialmente de la figura de la Virgen. Siempre joven, sorprendida, asustada, obediente, pero nunca feliz. Como si supiera que aquel anuncio le iba a traer, antes o después, un sufrimiento.

Leer más