
LA NOVIA
El día antes de cumplir los treinta, compró un anillo de boda de segunda mano. “Alfonso 22/10/1953”. Se sintió afortunada. Siempre había querido casarse en otoño
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LA NOVIA
El día antes de cumplir los treinta, compró un anillo de boda de segunda mano. “Alfonso 22/10/1953”. Se sintió afortunada. Siempre había querido casarse en otoño
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SOLO SUEÑO
No te preocupes por esas pesadillas, hermano. No creas en lo que cuenta madre sobre el carácter premonitorio de los sueños. Te aseguro que jamás podría hacerte mal. Ni siquiera te guardo rencor porque Dios prefiriese tu ofrenda de cordero a mis humildes vegetales. Ven, Abel, vamos al campo. Quiero contarte una cosa en secreto.
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ENLACES
A Sael Ibáñez
A pesar del tiempo, aún caigo en la ansiedad vivificadora y densa que surge al contacto con los estudiantes: Siempre concebí cada hora de clases como un castillo de mil puertas que únicamente sirven, todas a la vez, para entrar o salir.
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DEL ORIGEN DE LAS ESPECIES
Asistimos a la aparición en la Tierra de nuevos seres que ya han conquistado todos los continentes y la mayoría de los nichos ecológicos. Son gregarios y anemófilos, superan sin dificultad grandes distancias..
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SUCESOS MÁS O MENOS EXTRAÑOS
Había brotado en medio del huerto un imponente piano de cola. La noticia entró en la peluquería, atravesó la plaza y salió del bar.
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Escritores y religiosos son iguales. No pueden permitirse el lujo de resolver el misterio, porque al día siguiente se volverían irrelevantes.
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El carácter se forja los domingos por la tarde.
Seríamos más felices teniendo la mitad de lo que tenemos y disfrutándolo el doble.
Un buen aforismo es un relámpago en las tinieblas.
Todo rey parece bueno en el exilio.
Hay que conseguir que el dolor produzca una perla.

NUBE DE POLILLAS
—Es un escritor tan anticuado —dice Luder— que cuando abres uno de sus libros todas sus letras salen volando, como una nube de polillas.
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VINIERON DE DENTRO DE
LA PRIMERA VEZ QUE LAS ESCUCHÉ pensé que estaba soñando. Eran las cinco de la mañana y ni Marta ni yo estábamos despiertos para lanzar aquellas carcajadas.
Han estado interrumpiendo mi descanso las tres últimas noches. Y cada vez a la misma hora El proceso es siempre igual: empiezo a escucharlas en sueños y mi vuelta a la vigilia coincide con el final de las risas. Sé que no me las imagino porque esas últimas carcajadas suenan en la habitación En la realidad. No en mi cerebro. Sé que estoy despierto y que en ese momento yo no estoy riendo.
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