
DESAMPAROS
Viernes casi medianoche, la casa en silencio, la puerta de su
cuarto entreabierta, mi madre frente al espejo y mi padre de
viaje, ausente, el olor a perfume, su vestido sobre la cama, los
tacos altos, el peine en su pelo tan largo, el lápiz delineando
sus ojos verdes, el rouge colorado en los labios, su mirada
descubriéndome, la sonrisa cómplice y su voz. “Vení, vení”,
mis pies descalzos sobre la alfombra, la muñeca en la mano,
el piyama de felpa.
Blog
Petróleo Sangre Muerte de Antonio Íbero Layetano

Hacía ya mucho tiempo que me rondaba por la cabeza la idea de escribir algo sobre el oro negro. El problema de la gasolina, con los precios que suben y bajan como las montañas rusas me ha venido de perilla para dar a la luz este artículo.
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La portada de la semana: un invierno muy negro con Marta Sanz
Poemas Escogidos: Charles Simic

Todas las moscas del Círculo Polar vienen de mis
noches de insomnio. Así es como viajan: el viento las
lleva de carnicero en carnicero; luego los rabos de las
vacas se afanan cuando toca ordeñarlas.
De noche, en los bosques dél norte, escuchan al
alce y al somorgujo… Allí el verano es tan corto que
apenas tienen tiempo de contarse las patas.
«Tan valientes como un sello cruzando el
océano», zumban y suspiran, y enseguida es hora
de hacer bolas de nieve, de las grises y pequeñas con
piedras dentro.
Hacia el mundo de los vivientes

Erase una vez una Ciudad Amura- ¡Es tarde! Vete a tu casa y prepárale la comida a tu marido! -me dice.
– Pero, mamá, ¡Si solo son las cinco y media! -contesto.
Y en realidad sí, tendría que irme. Mi mirada se balancea desde el reloj blanco con agujas negras en la pared de su cocina hacia la ventana, desde la que puedo ver las copas de los plátanos que se mecen al viento, oír voces de chicos y ruido de motores. Gente que vive, habla, se desplaza.
Y yo tendría que volver a casa para preparar las clases para mis alumnos, terminar -¡Por fin! – de escribir ese cuento, hacer unas cuantas fotocopias.
Las agujas negras indican las 5,35. Solo han pasado 5 minutos y me he prometido a mi misma y a ella – que por cierto no lo sabe- quedarme al menos hasta las seis.:
El microrrelato de los viernes: Prisioneras

DE LOS OFICIOS DEL ARTE
Edelmira Gutiérrez tejía su tapiz con tanto empeño que cuando quiso darse cuenta, todo ella estaba prisionera de la trama y de la urdimbre. Hoy se exhibe esa “pieza póstuma” en la sala 17 de nuestro Museo de Arte.
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La portada de la semana: un invierno muy negro con Dante Liano
Poemas Escogidos: Mercedes Pinto

de tantas penas,
y cantar y reír
con las mejillas hundidas en las rosas de la huerta,
que absorban todas las lágrimas
que manen de mis ojos
como un rocío…
Por eso quiero retozar y bailar con las muchachas,
allá en el campo,
y taparme la cara con el velo de alguna novia,
y beber mucho vino,
que resbalando sobre mi falda
forme guirnaldas, flores y adornos,
sobre esta túnica que es mi mortaja…
¡Música, cantos, vino y guitarras!
¡Voces alegres, risas y baile!
Y cuando venga la negra idea de algún recuerdo’
pueda, borracha,
¡con las dos manos estrangularla…!
Isla de Tenerife
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Las siete copas

Erase una vez una Ciudad Amurallada en el medio de la Llanura Ardiente, donde los veranos eran siempre muy calurosos y la gente solía desmayarse por el sofoco.
Juanito y Pepito, los dos niños gemelos de la joven viuda Encarnación, eran los únicos que lograban soportan el ardor vehemente del sol y seguían jugando al aire libre en calzoncillos.
Una mañana, mientras iban a la misa, los vecinos encontraron en la plaza de la iglesia siete copas de oro junto a una placa de metal que decía:
Leer másEl microrrelato de los viernes: Dos micros de Marian Peyró

EFECTOS COLATERALES
Junto con la Declaración de Independencia, el Boletín Oficial de la nueva República recoge la abolición del otoño. Los dirigentes han concluido que no es lógico compartir estación con el Estado opresor.
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