JULIO FLORENCIO CORTÁZAR (Bruselas, 26.08.1914 – París, 12.02.1984) Un cronopio pequeñito Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de…
Leer másPoemas escogidos: Octavio Paz
DOS CUERPOS Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la…
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ASÍ SE DICE: Ojalá lleguemos a saberlo
Los fallos de sintaxis en boca de los periodistas podrían ocupar íntegramente este espacio en que comentamos errores lingüísticos en los medios de comunicación. El otro día escuchábamos la siguiente frase, que no la entendería el mesmo Aristóteles, si resucitara para solo ello, que diría Cervantes: “Algún día sabremos de qué es lo que han hablado”. En realidad, todo se resolvería simplificando la frase: “Algún día sabremos de qué han hablado”. O, si se quiere utilizar una fórmula enfática, enunciarla de esta manera: “Algún día sabremos de qué trataba lo que han hablado” o “Algún día conoceremos el contenido de lo que han hablado”. En fin, opciones correctas no faltan, como es lógico.
Volviendo a la frase original del periodista, queremos llamar la atención sobre lo absurdo del enunciado, pues lo que literalmente está diciendo es que queremos saber “de qué es” lo que han hablado, como si se quisiera averiguar cuál era el “material” de la conversación: quizá lo que han hablado es de madera, o de oro, o de corcho, o de papel. Quizá palabras de bronce, como las de Horacio. Aunque en el caso de los periodistas normalmente nos encontramos con palabras de barro.
Andrés Ortega
Leer másEl microrrelato de los viernes: Micros con personajes literarios
LA CUCARACHA SOÑADORA Era una vez una Cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha. AUGUSTO MONTERROSO (Tegucigalpa, 2.12.1921- Ciudad de México, 7.02.2003). GOLEM Y RABINO IV ¡No me…
Leer másPoemas Escogidos: Luis de Góngora
. SONETO 228 Mientras por competir con tu cabello,oro bruñido el Sol relumbra en vano,mientras con menosprecio en medio el llanomira tu blanca frente al lilio bello; mientras a cada labio, por cogello,siguen más ojos que al clavel temprano,y mientras triunfa con desdén lozanode el luciente cristal tu gentil cuello; goza cuello, cabello, labio y…
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¿Fin de partida?
Las nuevas tecnologías, el relativo dominio de lo audiovisual, la desgana y falta de hábito lector, pueden, en cierto modo, esclarecer, hasta un grado razonable, los posibles porqués de los pésimos índices de lectura y el subsiguiente desconocimiento de saberes básicos y necesarios que acompaña a los mismos, amén de la fallida comprensión lectora.
Aún así, el cine no ha quedado ni mucho menos indemne. El interés por el mismo de las nuevas generaciones es apenas un débil destello de ocasión, si lo comparamos con el mostrado, casi entusiasta, por las precedentes. Lo cierto es que el paradigma (como ya venimos diciendo respecto a la poesía) ha cambiado radicalmente.
En definitiva, artes y oficios que hasta hace poco gozaban de muy buena salud, hoy languidecen, camino de una muerte más que posible. Su aparente transformación no implica, en principio, otra cosa, sino su propia defunción.
Los libros, de hecho, van siendo cosa de museo (en eso se van convirtiendo esos idílicos reductos que llamamos bibliotecas; no tan idílicos ya). O a lo menos, los de la mayoría de los autores clásicos. Y el cine, arrasado por las plataformas, no es ni la sombra de lo que fue. Desierto o páramo, salvo contadas ocasiones.
¿Marca el fin de algo mayor, indicio de decrepitud y declive definitivo, o tan sólo de ciertas formas de concebir el arte?
El tiempo, a buen seguro, dará cumplida e ineludible respuesta.
Leer másDos cuentos chinos de Henri Michaux
PREFERENCIAS El jade, las piedras pulidas y como húmedas, pero no brillantes, turbias no transparentes, el marfil, la luna, una sola flor en su maceta, las ramas de múltiples ramillas con hojitas delgadas, vibrantes los paisajes lejanos y envueltos en una bruma naciente, el canto (debilitado por la distancia) de una mujer, las plantas sumergidas,…
Leer másTaller de escritura creativa: Dos veces bueno

Título: Dos veces bueno
En este taller de escritura creativa aprenderemos a valernos de tres herramientas centrales a la hora de escribir textos breves, la elipsis, la condensación y el silencio; también analizaremos toda suerte de recursos que nos ayuden a escribir relatos que cuenten con el ritmo de la poesía, la rotundidad de los aforismos y versen acerca de los grandes temas universales de la novela.
Además, contaremos con la presencia de Ana María Shua y Fernando Iwasaki, destacados autores del género, que compartirán con los participantes sus técnicas y consejos de escritura.
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ASÍ SE DICE: Vanos anhelos
Otro error en la prensa deportiva: «el jugador anhela con clasificar al equipo para la Champions». Bueno, el señor periodista confunde «anhelar» con «soñar» y le aplica al primer verbo la preposición del segundo, es decir, «con». En fin, inexplicable. Lo correcto sería «sueña con clasificar al equipo» o bien «anhela clasificar al equipo».
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El microrrelato de los viernes: Dos cuentos breves de Lydia Davis

Pelo de perro
El perro se ha ido. Lo echamos de menos. Cuando suena el timbre, nadie ladra. Cuando volvemos tarde a casa, no hay nadie esperándonos. Seguimos encontrándonos pelos blancos aquí y allí por toda la casa y en nuestra ropa. Los recogemos. Deberíamos tirarlos. Pero es lo único que nos queda de él. No los tiramos. Tenemos la esperanza de que si recogemos suficiente pelo, seremos capaces de recomponer al perro.
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