
EL POZO
Hacía tres minutos que cavaba en la arena cuando el pozo le tragó la palita. Desconcertado, el chico miró a la madre. La mujer lo vio hundirse, corrió, alcanzó a tomarle las manos aterrada, y se hundió con él.
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EL POZO
Hacía tres minutos que cavaba en la arena cuando el pozo le tragó la palita. Desconcertado, el chico miró a la madre. La mujer lo vio hundirse, corrió, alcanzó a tomarle las manos aterrada, y se hundió con él.
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YO SIEMPRE CONMIGO
Me abandoné a la placidez del sueño y, cuando regresé a la vigilia, me vi empapado y temblando de miedo. Me perdí detrás de una mujer y, cuando me di cuenta, estaba desnudo y sin un centavo. Me dejé flotar en el vaivén de las olas y, cuando volví en mí, me hacían respiración artificial.
Definitivamente, no puedo dejarme solo.
Leer másHERMANOS Cuando la coexistencia se les hizo insostenible, dos hermanos muy competitivos llegaron a un acuerdo tácito pero inquebrantable: aquello en lo que uno de ellos triunfara quedaría vedado para el otro; eso evitaría toda comparación entre ambos. Más que un alivio, el pacto resultó una condena. En la carrera por apropiarse de los…
Leer másEL POZO A Cristina Fernández Barragán In memoriam Hacía tres minutos que cavaba en la arena cuando el pozo le tragó la palita. Desconcertado, el chico miró a la madre. La mujer lo vio hundirse, corrió, alcanzó a tomarle las manos aterrada, y se hundió con él. Los otros bañistas aún no habían reaccionado…
Leer másMi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar, sino para que empiece a nevar. CÉSAR VALLEJO (Santiago de Chuco, 16.03. 1892 – París, 15.04.1938). Vamos al colegio Como todas las mañanas, he vestido a los niños y los he colocado en el asiento trasero para que…
Leer más. Mi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar, sino para que empiece a nevar. CÉSAR VALLEJO (Santiago de Chuco, 16.03. 1892 – París, 15.04.1938). Vamos al colegio Como todas las mañanas, he vestido a los niños y los he colocado en el asiento trasero para que…
Leer másLLAVE Fue triste cuando mi padre, sin que ya se lo pidiera, me dio la llave de la casa. Yo era casi un adulto y él me la dio como quien pide permiso para envejecer. ÚLTIMA ELECCIÓN a Juan Sabia El pez resuelto al suicidio evita veloz la red en la que moriría con…
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