
Jorge Guillén consagró su vida a la creación de Aire Nuestro, titulo bajo el que reunió su obra poética completa.

Jorge Guillén consagró su vida a la creación de Aire Nuestro, titulo bajo el que reunió su obra poética completa.

EL PUÑAL
En un cajón hay un puñal. Fue forjado en Toledo, a fines del siglo pasado; Luis Melián Lafinur se lo dio a mi padre, que lo trajo del Uruguay; Evaristo Carriego lo tuvo alguna vez en la mano.
Quienes lo ven tienen que jugar un rato con él; se advierte que hace mucho que lo buscaban; la mano se apresura a apretar la empuñadura que la espera; la hoja obediente y poderosa juega con precisión en la vaina.
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Desde La Coruña hasta Oviedo, 21 de mayo
La Coruña amanece bajo un cielo rosado de nubes deshilachadas. Vuelven a cobrar su color apagado el puerto industrial y el tejado gris azul del multicine. Y lo que veo es un espectáculo espeluznante. Hay un grupo de gaviotas alrededor de la que murió ayer: al principio parece casi una ceremonia fúnebre, pero no lo es. O quizás sí. La más atrevida tira del ala la gaviota muerta con su pico, intentando moverla. Lo consigue. Las demás asisten sin intervenir. Luego, la gaviota atrevida empieza a picotear al animal muerto, con golpes cada vez más fuertes. Las demás se acercan y, en un ritual macabro de canibalismo, empiezan ellas también a picar.
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Durante el mes de noviembre de 2018 el Instituto Cervantes de Milán realizará actividades sobre el autor que da nombre a la biblioteca y su relación con el editor Vanni Scheiwiller.
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DE UN FULGOR A OTRO
Quizás no se deba ir más lejos.
Aventurarse quizás apenas sea
desventurarse más,
alejarse un atroz infinito
del sueño al que accedemos
para irisar la vida,
como el juego de luces que encendía,
en la infancia,
el prisma de cristal,
el lago de tristeza, ciertas islas.

LA PIEDAD DEL TIEMPO
¿En qué oscuro rincón del tiempo que ya ha muerto
viven aún,
ardiendo, aquellos muslos?
Le dan luz todavía
a estos ojos tan viejos y engañados,
que ahora vuelven a ser el milagro que fueron:
deseo de una carne, y la alegría
de lo que no se niega.
La vida es el naufragio de una obstinada imagen
Que ya nunca sabremos si existió,
Pues sólo pertenece a un lugar extinguido.

EJEMPLO
La serpiente al caballo que acaba de resbalar:
-Aprende de mí. ¡Yo nunca me he caído!

–A falta de pan, buenas son tortas-
«Desde que te ví (yo) con la pata de palo, dije para mí, malo, malo, malo…»
Algo similar a este dicho popular español dijo María Antonieta reina de Francia, esposa del rey Luís XVII, cuando el pueblo francés famélico vivía en la miseria arrullado por el hambre. Parece ser que dijo: «Que coman pastel». Cuentan los galos: «La reina creía que la monarquía borbónica francesa había sido establecida por Dios, y por ello no aceptaba la idea de que la realeza fuera igual que sus súbditos, además empolvaba sus pelucas con harina cuando muchos franceses no tenían pan». Soy uno que durante años padeció lo suyo debido a esta enfermedad, muy de actualidad, hoy, a cuestas con mis 91 años me permito hablar de este tema, sin copiar a nadie, ni alabar ni admirar, como hacen algunos cazurros-gilipollas, productores de perogrulladas, de noblezas que nunca conocieron tal problema. En mi tierra soñábamos con el pan, y si en vez de pan nos hubieran ofrecido pasteles los hubiéramos devorado con gran placer, pero esto, los soberanos y los dictadores lo ignoraban, y lo ignoran, con sádico sarcasmo nos aconsejaban «sacar pan de las piedras»…
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Desde La Coruña hasta Oviedo, 21 de mayo
La Coruña amanece bajo un cielo rosado de nubes deshilachadas. Vuelven a cobrar su color apagado el puerto industrial y el tejado gris azul del multicine. Y lo que veo es un espectáculo espeluznante. Hay un grupo de gaviotas alrededor de la que murió ayer: al principio parece casi una ceremonia fúnebre, pero no lo es. O quizás sí. La más atrevida tira del ala la gaviota muerta con su pico, intentando moverla. Lo consigue. Las demás asisten sin intervenir. Luego, la gaviota atrevida empieza a picotear al animal muerto, con golpes cada vez más fuertes. Las demás se acercan y, en un ritual macabro de canibalismo, empiezan ellas también a picar.
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